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29 oct. 2009

○ Crónicas de una Dependienta ○



...:{ Décima primera y última Parte }:...

Y antes de que pase más tiempo, de que mis palabras puedan ser más blandas (de las que vaya a escribir aquí), antes de que mi realidad de deforme por algo más feliz y no escriba lo que en estos momentos siento en realidad, quiero dedicar esta última parte a la despedida de "Mis Crónicas como Dependienta en un Bazar Chino" para dar un cambio a mi vida y respirar aire de libertad y de ensoñación en un lugar mejor.

Si de todo lo que habrás leído con anterioridad a esta última parte, creíste que exageraba, que quizás yo me estaba convirtiendo cada vez más en "tiquismiquis" porque todo me molestaba de la gente, de lo que decían o hacían... este final no es un cuento de hadas, pero solo me queda luchar mi palabra contra la tuya de que puedes creer o no, lo que puedo seguir diciendo. 

Desde mi entrada a ese lugar, noviembre del 2008 hasta hoy día, he evolucionado, cambiado, madurado un poco más. Todo esfuerzo en mí por pasar mejores días a ido limando asperezas, abriendo mis ojos, haciéndome más valiente con todos los hombres que hacían un esfuerzo cada día por venir a recitarme poemas, por mirarme con ternura y protección... (Me aficionaré a la ironía) Los cuidados intensivos de mi marido, con ese cerebrito que tiene que tanto me gusta, con toda su experiencia me ha servido de mucho. Yo era de las que pensaban que no había nadie malo sobre la tierra, defendía a todo y a todos... mi jefa me ha enseñado mucho sobre el Yin-Yang.

Después de un año me resulta ahora raro no tener que ir a acomodar los cojines y sus fundas que siempre andan patas arriba por mujeres que siempre indagan dejándolo todo caído por los suelos sin importarles, perseguir a los extrangeros por toda la tienda con los ojos de mi jefa clavados en mi nuca, averiguando se hacía bien mi trabajo. Tendré que idear un nuevo deporte, porque ya no podré estar 9 horas de pie reponiendo con esas cargas monumentales que traían solo para mí (es que eran muy generosos). Estaré demasiado calmada ahora para lo que las viejitas me hacían con mi paciencia, cuando insistían en que yo debía de tener lo que ellas buscaban, cuando no era cierto. Los días lluviosos y fríos de inviernos ahora no los añoraré como cuando estaba junto a la puerta, deseando salir para sentir la lluvia y el frío en mi rostro. Ya no me deleitaré con ráfagas de miradas, con susurros llenos de poemas "Shakesperianos", dejaré plantados a mis fans que venían y compraban "chuminadas" solo por saludarme. 


Tantas y tantas cosas... después de pasar de 8 hasta algunas veces (gracias a Dios no tan frecuentes) 10 horas de pie, ahora estar sentada aquí con la pierna vendada será una tortura. Pero ambas, mi jefa y yo, sabíamos que esto no era para siempre. Yo aproveché la estancia para ganar dinero y para mejorar como persona (aunque esto último no formaba parte de mis planes cuando entré) y ella para exprimir a alguien al máximo con tal de no levantar su huesudo culo del mostrador. Yo deseaba salir de aquél lugar, del cual cada día recibía más denuncias y la visita de la guarda civil estaba siendo estos últimos meses tan frecuente que ya me preguntaba si debería comprar pasas y té. Y ella ha hecho simplemente mi deseo realidad cuando le he comunicado que por una semana estaría en resposo por un pequeño rasgamiento del músculo de la rodilla. 

Hasta otra cosa, mariposa...

2 comentarios:

  1. profeee!!!!
    que te ha pasado???
    cuidate muy pero que muy bien la rodilla... (te lo dice alguien con muchisima experiencia)
    no hagas esfuerzos hasta que el medico no te lo diga...

    y tu jefa te despidio?? joe...
    animo y cuidate muchisimoooooo!!!!!

    a ver si te veo por el msn

    mil besazos profe!!!

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  2. Siempre me entristecido cuando alguien se ha quedado sin trabajo. Siempre me ha parecido duro cuando han despedido a alguien. Pero en esta ocasión, tengo que decirlo, se ha dado una excepción, no solo no me parece ni triste ni duro, sino que me alegro mogollón de que te haya despedido. Ya era hora.

    No merecías estar trabajando para alguien que no te valora ni como trabajadora (que eres estupenda) ni como persona (que lo eres más aún). Así que totalmente contento de que vuelvas a ser libre y vuelvas a apreciar las mieles de los momentos del día a día, sin malos rollos todo el día, sin guardia civil, sin tonterías... Ahora vuelve a vivir... :-)

    Te quiero.

    ResponderEliminar

*O* Por favor... lee bien la entrada antes de postear.
♥ Gracias ♥

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