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25 feb. 2017

Lark Rise to Candelford [1ª temp]





(Mini serie BBC) Lark Rise to Candleford (2008)
Basada en la novela de Flora Thompson
Número de capítulos: 10
Género: Drama, costumbrista




Argumento:

Todo gira en torno a un pequeño pueblo de Inglaterra a finales del s. XIX llamado Lark Rise y su ciudad más próxima, Candleford. Ésta tiene una oficina postal que regenta Dorcas Lane, herencia de su padre. Éste será el punto de unión de todos nuestros protagonistas Laura Timmins es una joven que se ve en la obligación de dejar su hogar para trabajar en la oficina postal y será desde su punto de vista que veamos la historia de cada uno.









Acababa de terminar con la miniserie de la BBC Cranford. Me puse con Lark Rise to Candlefor y me tope con algunos actores repetidos de la miniserie anterior ¡Qué gracia! Y los que no eran repetidos, eran de las mismas series en las que trabajan sus compañeros. O sea, un gran reparto.


En la casa de los Timmins de Lark Rise hay ya demasiados miembros y Laura es lo suficientemente mayor como para que comience a trabajar. Su madre es prima de Dorcas Lane y entre ambas acuerdan que Laura vaya a trabajar allí. Como es normal, la adaptación al comienzo será complicada, dado los prejuicios que la gente rica de Candleford tiene de los pueblos. Pero Laura (Olivia Hallinan) es fuerte, dice lo que piensa y poco a poco, el ejemplo de Dorcas será su guía. Pese a que no parezca la protagonista de esta serie, la he visto una muchacha de lo más enérgica, activa, bastante inteligente, aunque en ocasiones se deje llevar por otras decisiones. Su actuación me acabó sorprendiendo, pero para bien.

A Dorcas, Miss Lane, cualquier cosa que le gusta, va seguida de la frase es mi única debilidad y eso siempre me provocaba una sonrisa. Es optimista, segura de sí misma e inteligente ¡Qué mujer más divertida! Y lo digo en muchos sentidos, pero el que más me ha gustado ha sido el de saber hacer de algo prohibido a algo legal, algo que no sería muy correcto, en excusable. Pero puede que esos actos no sean siempre lo más aconsejable. Dorcas Lane (Julia Sawalha, también conocida en la miniserie de Cranford) es una mujer atractiva con un pasado triste a causa de frases que se le marcó de su difunto padre como la de El amor en difícil ocasiones atraviesa las barreras de la sociedad.  Y hay que resaltar, la palabra: Difícil.

Está visto que, no importa cuál sea el personaje ni la serie, Brendan Coyle que aquí interpreta a Robert Timmins, tiene espíritu legal, revolucionario, de líder, no soportar las injusticias y aquí además es todo un artista creativo que sabe esculpir preciosos dibujos sobre una roca. Su mujer, la que antaño conocimos como Charlotte Lucas, fiel amiga de Elizabeth Bennet en la versión de 2005 y como ya digo, también en la miniserie de Cranford, es Claudía Blakley, que interpreta a una trabajadora Emma Timmins, mujer que a veces sabe más de lo que debería por ser mujer y por eso es criticada duramente por su marido. Las mujeres no deberían de ser tan inteligentes ¡No lo digo yo! Pero les era un problema en esos tiempos.


Cada capítulo es casi conclusivo y digo casi, porque, aunque la trama principal no erradica al final del episodio, si el tema que al comienzo se trata. Otro que va aparte de lo principal. Se nos da una reflexión y al siguiente capítulo vuelta a empezar con otro problema que se soluciona al final, mientras que la trama principal, sigue su curso sin detenerse. Lo que aquí cuenta, son los pequeños detalles, del día a día de cada personaje de un modo sencillo y tranquilo.

En conclusión, es una serie que no se hace pesada, todos los personajes se distinguen por algo, adoras a muchos y protestas por las metomentodos de las Hermanas Pratts, que también tendrán su momento para hacernos ver, que no son más que nadie, por mucho que ellas quieran elevarse. Todos tendrán su momento de lucirse y de abrirse al espectador. Tiene hasta cuatro temporadas y ya me dispongo a ver la segunda.




14 feb. 2017

El amor ~

El amor es paciente, es bondadoso.
El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso.
 No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. 
El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. 
Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
~ 1ª Corintios 13: 4-7



Sin duda es un amor que va más allá del ser humano. Esta descripción está, sin duda, más allá de lo que cualquier ser humano pueda sentir jamás. Es un amor que se nos escapa de las manos.
Cuando del amor se trata, difícilmente llegamos a ser pacientes, mucho menos bondadosos cuando sentimos envidia o nos enorgullecemos de la pareja que tenemos con fines egoístas.

Es precisamente, creo yo, cuando uno está enamorado que se enfada con facilidad y cuando nos hacen daño, nos rompen el corazón, nos enteramos que ha habido una infidelidad ¿No guardamos rencor, ira o venganza? Y si conseguimos nuestro propósito de vengarnos, ¿No contradice acaso eso a "El amor no se deleita en la maldad"? 
Solo un amor incondicional, que no espera que sea devuelto puede tener este tipo de amor. Solo un amor que está dispuesto a darlo todo por amor y no esperar que le den una recompensa puede soportar toda infidelidad y mentira. Este tipo de amor es el de la paciencia infinita, siempre esperando a que su amado regrese a sus brazos. 

No hay otro nombre como el de Jesucristo, quién dio su vida por todos, por los que lo amaron y por los que le escupieron y azotaron. No hay otro nombre como el de Jesús quién siempre me espera con los brazos abiertos cada vez que le doy la espalda y que siempre me recoge con amor. No hay otro Dios que describa en el libro de la Biblia un amor como este.

Incondicional
Fiel
Paciente
Bondadoso
Sin maldad
...

Solo me queda el intento cada día de imitar este amor hasta el final.

11 feb. 2017

Seis cosas que me ponen violenta

Porque sí. Porque soy una persona muy positiva, hasta rozar la cólera de mi marido. Porque me encanta reír y hacer felices a los demás. Porque me gusta ir por la calle tarareando para mis adentros la canción que ese día me llama la atención y porque soy de lo más pacífica, hasta decirme Santurrona. ¡Por qué entonces el mundo me provoca para que saque la bestia dormida que habita en mí!


Para todos los que quieren vivir en un mundo de paz, pero que el gentío solo desea provocarles haciéndoles arrugar la cara en un terrible gesto de desaprobación, hasta casi escupir en el suelo o lanzar un par de bofetadas. Ahí van seis situaciones que me sacan de mis casillas y hacen que mi marido me lance miradas moribundas y de extrañez.

1-) En un día donde el tiempo va contra reloj, tengo prisas por hacer todo lo que tengo pendiente en mi lista de tareas y solo deseo llegar a casa con prontitud y tirarme a la bartola. ¡Ahí! Es ahí donde el mundo se pone contra mí y siento una frustración elevada a la máxima exponencial, cuando los idiotas de turno que caminan delante de mí, creyendo que son los dueños de la calle ¡se detienen sin previo aviso y consiguen que yo frene en seco para no devorarlos y quitarlos de en medio! Claro está que es una acusación inválida, ya que ellos no saben que yo voy con prisas ¡Pero como me fastidia!

2-) Los señores ancianos, sí, los que se creen que por ser arrugados, andar despacio y mirarte por encima de sus gafas, casi siempre sucias, tienen todos los derechos reservados a caminar por el centro de las aceras, a ocupar todos los bancos de los parques en sombra, a hacerte levantar de la silla en la sala de espera del médico o en el autobús porque de un momento a otro se les va a salir la cadera de su sitio. ¡Señores ancianos! El mundo sigue sin girar a vuestro alrededor y a mí me crispa los nervios tener que ir subiendo y bajando las aceras en calles estrechas donde los coches en los pueblos pasan a gran velocidad como si estuvieran todavía en la autovía, habiendo cabida para dos personas si tan solo se ladearan.

3-) Las puertas, los muebles, los marcos de las puertas, las esquinas de las camas. Todo parece ponerse en mitad de tu camino cuando vas por casa casi en volandas por el mismo aire que te arrastra de un lado para otro con frenesí. Golpe en el brazo con la manivela de la puerta, raspón en la espinilla con la esquina metálica de la cama, fisura en los huesecillos de la mano al girar una esquina y comerte el tabique por no haber abierto más la curva al pasar. Tropezarte con la silla que alguien dejó por el medio y dejarte los dientes en el suelo. Creo que las casas deberían ser circulares y con todos los muebles, cuadros y habitaciones tapiadas por paredes que, al presionar cierto botoncillo, estas se levantasen y entonces apareciesen. Ya lo dicen las estadísticas, hay más accidentes por labores domésticas que en los andamios de las construcciones.
4-) ¿Por qué han de existir los llamados Tontos de turno? ¡Por qué! Que felicidad es para mí salir en las noches de verano, al fresquito de la luna (en los países donde a las 21:30 de la noche no hace todavía 40ºC) Pasear cogida de la mano con la persona que amas, sentarse en un parque donde puedo asentar mi cabeza en su musculoso hombro. Escuchar los últimos trinos de los pájaros que revolotean de un árbol a otro ¡Y Placa! Ahí es donde entra en juego ¿Quién? Pues el tonto del que os hablo. El hombre (en mi caso) que se dedica a romper mi felicidad del momento dando gritos mientras juega a las cartas con hombres ancianos, mientras les va ganando y soltando improperios, risas y gritos con una voz tan aguda que pareciera que llevase tres tallas menos de calzoncillos. ¡Lo consiguió! Consigue que mi espalda se ponga tiesa en el banco, que mis labios se frunzan, que cierre los ojos y me imagine como me acerco para darle una, dos, tres bofetadas o las que haga falta con tal de que cierre esa bocota de gorila.

5-) Y hablando de sentido común. ¿Vivís en un bajo? ¿A lo sumo en un primero? Personas que van caminando por la calle y se paran para hablar (a gritos) junto a una ventana ¿Habéis pensando alguna vez que a nadie le interesa vuestros problemas o delirios? ¡Que no! ¿Os gustaría que fuera una desconocida a vuestra casa y comenzase a contaros los problemas de su vida o como le ha ido el día? ¡Pues entonces no lo hagáis cuando os paréis junto a una ventana de un bajo! Debo de tener cara de Facebook y todos vienen a mi muro a hablarme como si me importara. ¡Que no! ¡Idos personas indecentes que no me dejais leer a gusto y tener que frenar cada dos por tres para atender a vuestras historias!

6-) Maldoque: Es una invocación griega para reunir tontos en círculos. Me voy a
dormir, si puedo; si no puedo, voy a despotricar contra los primogénitos de Egipto. (Como gustéis: Shakespeare)
Al parecer a mi me encanta hacer Maldoque cada vez que tengo ocasión ¿Por qué sino he de escribir este artículo? A ver, señores y señoras y que viven en un segundo piso para arriba. ¿Qué hacen a las tantas de la madrugada arrastrando muebles como cosacos? Como si el edificio estuviera en llamas, como si estuvierais persiguiendo a un caimán de 5 metros ¡Cómo si no tuvierais otra cosa mejor que hacer! La noche es para dormir, para recuperar las fuerzas del cansado cuerpo del trabajo. Por favor, tened un poco de sentido común y pensad un poco en los demás seres que habitan en el mismo bloque.


Son solo seis de los muchos casos que rondan a mi alrededor. Espero que pronto haya otro artículo y que muchos se puedan sentir identificados conmigo y por supuesto, compartir vuestros casos en la cajita de comentarios

4 feb. 2017

Rebeca [Libro]



Creo que serán muchas las personas que conozcan al tan reputado director Alfred Hitchcock y sus grandiosas hazañas en el cine, pero muy pocos lo que sepan que en realidad, el acierto de su magia se debía a que el guión se lo facilitaban los libros. Era el Rey del misterio por saber recrear un ambiente que te tenía toda la película pegado con el culo al sofá y los ojos secos de no poder parpadear, pero no crear historias originales.

Rebeca fue una de sus creaciones, pero después de ver tantas veces la película, le que querido dar una oportunidad a Daphne du Maurier ¿qué no la conoces? Pues la que primero le dio vida a Rebeca y de paso a Los pájaros.

Rebeca (1938)
Autora: Daphne du Maurier



Argumento:
  Ella era dama de compañía de una Señora rica a la que no soportaba, pero en Montecarlo conoce al reciente viudo Señor de Winter y tras pasar con él algunas mañanas, él le propone matrimonio y ahora ella es la Señora de Winter y Señora de Manderley, pero su inocencia e inexperiencia en el manejo de grandes casas hace incrementar su complejo de inferioridad y con ello, la sombra de la difunta señora de Winter parece residir con ellos en la mansión. Su recuerdo está en todos sitios a donde va.



Me ha parecido una grandísima obra de arte. Extraño de reconocer para el S.XX, creo que es un siglo donde quedan los últimos retazos de las buenas obras, lo que se define hoy como Clásico moderno  ya que este siglo me parece un autentico %¬&@··## en cuanto a cine, literatura y demás…

Creo tener la sensación de que este libro me ha causado la misma impresión de Matar a un Ruiseñor, pero no por las mismas acusaciones. Rebeca me ha causado el impacto de esta muchacha que se convierte en la Sra. De Winter, la nueva Señora de Manderley. Su forma de pensar, de actuar, de ver las cosas… creo que me sentido muy identificada, creo que si yo fuera ella, actuaría de la misma forma, iría penetrando en la obsesión que ella tuvo. Aquella febril fascinación por todo lo que Rebeca tocó, pensó… cada vez que miraba a su marido era como sufrir una apoplejía.
Pese a su irremediable tiempo de maduración por el daño causado, creo que al final del libro, sigue siendo en el fondo una niña y se comporta un poco todavía como la antigua muchacha que era. Os daréis cuenta de que es, una protagonista sin nombre, porque aquí solo cabe destacar ese nombre, donde la R es más grande que ninguna otra. Inevitable contraste entre ésta y la nueva Señora de Manderley.
 
El libro está entrañablemente bien escrito, no se deja nada por decirte, a través de los ojos de la protagonista lo observamos todo con sumo cuidado, su inocencia para con Ben a veces es para darle de bofetadas, pero por otro lado… es un dolor menos que tuvo que sufrir.

La Sra. Danvers… creo que me ha intimidado más en el libro que en la adaptación, a mí por mi parte de me ha dado más temor y la he aborrecido mucho, hasta el final y todo lo que ello conlleva. Supongo que discreparán conmigo todos los que digan que en la película da más terror, bueno, yo sinceramente he disfrutado mucho más de la novela en todos los aspectos. No me condenen.

He disfrutado mucho de la novela, de todos los giros finales en su totalidad, porque recordaba unos retazos de guión en mi cabeza después de ver la adaptación hace mucho. Ha cambiado hasta mi percepción de la historia y ha sido como no saber nada, porque las sorpresas que me llevado al final del libro han sido maravillosas. Menudos giros de guión, vaya sorpresas, a todos se nos quedaron la boca desencajada, sí sí, a mí y a los protagonistas.

Una atmósfera inquietante que lo envuelve todo, misterio, terror psicológico y un poco de romance en una medida nada empalagosa, solo necesario para la trama, sin duda. Una Inglaterra de los años 30 con todos sus convencionalismos que trata de la aplastante presencia de la que ya no está, pero que hace sombra a todos, que lo quiere todo y a todos bajo sus pies. Rebeca.





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