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15 ago. 2010

Ruta de Tokaido☺ A pie









Antiguamente, para ir de Edo (Tokyo) a Kyoto existía un camino, era la carretera del mar oriental, que en japonés se dice Tokaido. Es como hoy día se conoce la ruta de Tokaido.

Hoy en día, es una ruta que se ha ido sustituyendo por trenes, autopistas y coches, pero todavía quedan grandes espacios a recorrer de la antigua, para el más tradicional, para el que tenga más tiempo, para el que le guste caminar y disfrutar del paisaje en una relajada meditación de aquellos que ya pasaron por allí hace muchos años.

Dentro de esta ruta y para los más supersticiosos, a menudo hay que transitar por entre bosques que, como todo japonés que se precie y que se siga preocupando por el descanso de las almas en pena, es habitado por estos espíritus descarriados como lo pueden ser Yurei, Buruburu, entre otros.



Es una ruta para mirar con esplendor, porque pasearás por lugares insólitos fuera de la ciudad, como el gran volcán Fijiyama, con sus nieves perpetuas, prácticamente todo el viaje.

A lo largo de los años, el número de posadas ha crecido mucho, asi que hacer esta ruta a pie es relativamente fácil, ya que puedes encontrar muchas posadas donde descansar todas las noches.
Lo que no debemos de olvidar cuando estemos en una posada, es que hay que tomar un baño siempre antes de cenar y las más tradicionales guardan esos barreños de madera de agua muy caliente. Antiguamente, este barreño estaba sobre un horno para mantener el agua caliente.

Hay una leyenda sobre estos barreños que dice, que un padre y un hijo acusados de asesinato, fueron condenados a abrasarse en una de estas bañeras y se apellidaban Goemon. El padre murió, pero sostuvo hasta el último momento a su hijo con un solo brazo para que viviera y al final éste fue perdonado. Desde entonces, estas bañeras reciben el nombre de Goemon.



En las posadas, existen estas bañeras exteriores a las que conocemos más comúnmente como los baños termales y Japón ha evolucionado también en este sentido, porque aunque todavía queden de baños separados, hace ya algunos años que existen los baños mixtos, aunque los más ancianos se sigan escandalizando.

En la mayoría de las posadas de esta ruta, se sigue comiendo "Tololo" una raiz que solo hay que lavar, desmenuzar y condimentar. Es barato y contundente, dicen que es lo más ideal para un día de arduo esfuerzo andando hacia tu siguiente punto.

Como toda ruta turística que se precie, está plagada de postes de teléfono, señalizaciones para posadas, letreros luminosos, carreteras y todo tipo de modernizaciones para el negocio. Pero siempre puedes coger la segunda opción de un camino tortuoso, pedregoso, con paisajes de altos árboles, símbolo de la felicidad con bosques frondosos que recuerdan la selva negra, escocia o los pirineos.

Y como en Japón hay dioses para todos los gustos, en esta ruta encontrarás al dios que cuida del excursionista o viajero. Son pequeños y suelen llevar un bastón, aunque a menudo dicen que se decantan más por la seguridad de los niños.



Otro de los encantos de esta ruta, es que muchos pintores, entre ellos el más importante a mencionar es Utagawa Hiroshige, plasmaron los 53 puntos más importantes en lienzos y desde entonces, hay cientos de copias para vender, en guías y demás. La hermosura que desprende los distintos paisajes, puentes y pequeños pueblos son dignos de visitar.

Hay posadas que verdaderamente se toman su trabajo en serio y aman el lugar, así como la posada de Hakasaka, que también fue plasmada por Hiroshige, lleva seis generaciones con la misma familia y los viajeros siguen durmiendo en habitaciones tradicionales, con sus tatamis, futones y demás.
El gobierno antiguamente daba un número limitado de sirvientas y estas no eran enterradas al morir, condenadas a vagar por toda la eternidad por no tener descanso y solo un pequeño terreno fue otorgado a estas jóvenes por uno de los dueños de una posada. Bien por ser muy buena persona o bien porque no quería que estos fantasmas ahuyentaran a sus clientes.



En 1889 se inaguró la primera via ferroviaria ente Tokyo y Kyoto y el tren tardaba 12 horas para recorrer 500 km. En algunos andenes, habían baños de pies y otra cosa bonita de Japón es, que se siguen guardando para el uso actual, porque ¿Por qué debe de influir esta modernización de un tren con el reconfortante placer de dar descanso a tus pies?












Información sacada de: Cuadernos de Japón

2 comentarios:

  1. Excelente artículo. Tiene que ser maravilloso recorrer esa ruta a pie tan llena de leyendas y supersticiones (y más aún con el volcán Fijiyama de fondo :-D). Debe de ser tremendamente mágico caminar por esos bosques.

    Por cierto, me recuerda a algo que tenemos aquí en España, el Camino de Santiago, una ruta de a pie también larga y que siempre he querido hacer (a pesar de que parece ser dura de narices XD). ¡Mil besitos, preciosa mía! ^^

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  2. waaa como siempre excelente informacion n.n
    siempre que vengo me ilustro xDD

    mmm... yo preferiria el tren
    si camino todo ese tramo creo que mi presion me mata u.u


    saludos‼

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*O* Por favor... lee bien la entrada antes de postear.
♥ Gracias ♥

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